Plaza Mayor

En muchísimas ciudades y pueblos de España, la plaza principal se conoce en el nomenclátor urbanístico  como Plaza Mayor.
Esto es debido a que en el año 1480 los Reyes Católicos por una Ordenanza Real, dictaminaron que todos aquellos  lugares de una población  con suficiente espacio abierto para celebrar mercados y en el que se debe construir el Ayuntamiento  se denomine Plaza Mayor.

La plaza Mayor de Peraltilla cumplía estos requisitos: es un espacio abierto, en ella se construyó el Ayuntamiento, y también se celebraban mercados. Recuerdo que en mi niñez, venían unos traperos, quinquilleros y vendedores ambulantes con sus carromatos que los aparcaban frente a la plaza y extendían unos mandiles o mantas, y sobre ellos colocaban las mercancías que cambiaban por trapos viejos, pieles de conejo, hierros y cartones.

Las mercancías que vendían o intercambiaban eran, por lo general, menajes de cocina y cacharros para la casa: pucheros y cazuelas de barro y de porcelana, recuerdo que vendían unos pucheritos de tierra muy pequeños que llamaban ‹‹ pucheros de a perra gorda›› porque tenían ese valor monetario, aquella ‹‹perra gorda››, de cobre, que equivalía a diez céntimos de peseta; estos pucheritos los usaban mucho las abuelas y las mamás para hacer sopas de pan después del destete de los bebés; también intercambiaban palanganas de porcelana, tenedores y cucharas de alpaca y toda clase de cuchillos de cocina, de mesa y otros menesteres.

También en la plaza Mayor se celebraban eventos circenses, como aquellos gitanos que venían con una  cabra y una pandereta y hacían subir la cabra, peldaño a peldaño, por una escalera de mano y en el último peldaño, un poco más ancho y de forma cuadrada, ponía las cuatro patas juntas, o aquellos que venían con un mono y la pandereta y le hacían hacer monadas, o también (esto recuerdo haberlo visto una sola vez) vinieron unos señores que uno de ellos se tumbaba largo sobre el suelo de la plaza, su compañero le ponía una losa de piedra sobre el vientre y con un mazo (mallo)  de hierro la golpeaba partiéndola en dos, aquello a los niños nos parecía algo grandioso.

En el año 1906 el alcalde D. Antonio Latorre Roy, mandó construir el frontón para el juego de pelota y desde entonces, los días festivos, se jugaban grandes competiciones de pelota mano.

También se celebraban los bailes de la fiesta Mayor y en verano los bailes domingueros, además, de celebrarse  los acontecimientos importantes, tanto institucionales como  lúdicos del pueblo.

En los primeros días de junio del año 1937, antes de una de las ofensivas republicanas contra Huesca, estuvo en nuestro pueblo La Pasionaría dando un mitin, en la plaza Mayor, a los soldados que estaban descansando y que tenían que partir, al día siguiente, hacia el frente; vino en compañía del general Lukács y del comisario político Gustav Regler, que vinieron en un coche descapotable.

Posiblemente la plaza Mayor ya existía desde el año 1556 cuando la Señora  Dña. Jerónima Ximénez Cerdán,  dueña y señora del pueblo, en el documento de la Carta Puebla, ordenó que todos los que vinieran a repoblar el pueblo tenían que construir su vivienda teniendo de plazo para construirla hasta finales de mayo de1557.

Posiblemente las primeras casas de estos repobladores se construyeron alrededor de la plaza. Las que yo recuerdo eran: por arriba casa Budios, la habitaban un matrimonio sin hijos; casa Modesto (su dueño vivía en Francia)  casi siempre deshabitada, pero en dos ocasiones la habitaron después de la Guerra Civil, la primera fue una señora catalana con su hijo de 7 u 8 años llamado Jaime; la segunda una familia que, si mal no recuerdo, eran carboneros y tenían una hija llamada Soledad; casa Antonio Juan, un matrimonio y tres hijos Antonio, Mariano y Esther; casa Melchorico, matrimonio con un hijo, Jesús; casa Conte, matrimonio con dos hijas Encarna y Feli; casa Domingo o del Caminero, con cuatro hijos Antonio, Julia, Joaquín y Jesús; casa Marianeta (de la señora Petra) con dos hijos José y Antonina, esta casa de la señora Petra haciendo esquina tenían un corral con jarmentera de leña; casa Carbón, matrimonio con dos hijos adoptados; casa Malo, matrimonio con tres hijos Felisa, Antonio y Josefina; casa Martín, vivía la abuela Florentina y la señora Salvadora, viuda con tres hijos Esperanza, José y María (que murió siendo niña); casa Mata, deshabitada durante muchos años (el dueño vivía en Francia);  casa Alberto, matrimonio y una hija Blanca ; casa Orán, señora viuda con un hijo, Antonio; casa Ventura, el abuelo Ventura y matrimonio con seis hijos Concha, Antonio, Joaquín, Ismael (muerto de niño) José y Jesús; casa Juste, los dos abuelos y matrimonio con cuatro hijos Aurora, Pilar, Jesús y Ángeles; casa Orán, deshabitada; casa de la abuela Felisa del pastor y matrimonio con cuatro hijos Manolo, Vicente, Rosita y ¿Daniel?; casa Cabalero, los dos abuelos y matrimonio con dos hijos Agustín y Alberto; y detrás del frontón, que antes de construirlo, estaban en la plaza, casa Buil, con los dos abuelos y matrimonio con dos hijos Jesús y María José; y por último casa Tanasio, matrimonio con cinco hijos José, Asunción, Miguel, Pablo y Blas.

Ahora, parece ser, la llaman la plaza del Ayuntamiento, pero para mí siempre será la Plaza Mayor, como rezaba en una baldosa blanca con letras azules colocada en la fachada de casa Marianeta ─PLAZA MAYOR─.


Alfredo Coronas Nadal
Agosto 2016